Texto

El desierto manda.

No hay otra realidad porque mires donde mires está ahí.

Y ahí esta el muro, como queriendo ser más de lo que ya es.

Esta es una frontera porosa, es lugar de espejismos, todo parece algo que nunca es, como una promesa o un “ahorita” que se dilata eternamente a esos mas de cincuenta grados que se alcanzan durante varios meses del año.

Llanuras de sal, de arena, de cielo . Solo la gente parece conservar como en propuesta de orgullo o de supervivencia esa vida que parece imposible sospechar en tanta superficie de tierra árida, de muerte.

Y sucede además en suave exageración. Los colores, las rolas musicales, la velocidad de los carros, los bailes, las cantinas.

 Pero el muro no puede con eso, del otro lado se habla español igualmente, es el mismo cielo otra vez ,el mismo sol implacable, solo que ya no hay 1 millón de habitantes, a penas unas cuantas calles numeradas y un pueblo-ciudad; Calexico  que jugando con sus sílabas sigue siendo Mexicali, nombres ambos derivan de la diferente combinación de Mexi-co y Cali-fornia, del tiempo en que todo era un mismo pueblo y la gente cruzaba al otro lado nadando por el río grande a jugar en los otros terreros que hoy están tras el cerco. 

Ha crecido el cerco en los últimos 10 años mas del doble, ha crecido Mexicali en los últimos 15 años de 20.000 a 1 millón de habitantes (!)

 Este lugar funciona como tapón que se pone al agua gaseosa cuando se agita..

Y se agita..vaya si se agita, de eso se encarga además la tierra.

En verano de 2010 ha sacudido este lugar un temblor por encima de 7 en la escala Richter que la ha partido en dos. En muchos lugares la fisura en el terreno sigue abierta y las casas divididas entre el salón y la cocina.

 El muro aprendió a ser poroso a su paso por el desierto cuando la duna le dijo

“..no te pongas duro o te tumbo”. Y el muro se “aguitó”, que dicen aquí, es decir se abrió todito para dejar pasar las montañas de arena y viento.

No hay frontera que entiendan estas montañas móviles,

Hay solo dos elementos : viento y arena - fe y montañas.

Así continúan los migrantes cada dia esperando para saltar el cerco. El de lámina, el de barrotes, el de perfiles metálicos, el electrificado, el lleno de sensores...También el “no muro”,ese desierto donde los gringos aun no han instalado cerco porque no han recopilado suficiente reciclaje de infraestructuras de guerra , como las de Irak ,que es de lo que está hecho el muro aquí.

La guerra es un gran negocio, se mire por donde se mire.

El muro serpenteando sobre las dunas me pareció la mejor imagen para ilustrar esa terquedad gringa, esa obsesión que parece no conocer límites, aunque estos acaben sumergidos bajo la evidencia de lo inevitable; del hecho migratorio, de que la fe mueve montañas y por supuesto las de arena, con la fuerza del viento ... ese que aún hoy, sigue representando la imagen mas pura de la libertad.

Oscar Rodríguez. Mexicali Dic/10